También es fundamental usar calzado adecuado para caminar, ya que algunas zonas del sitio tienen terrenos irregulares. Enla colección llama la atención un segundo atlante miniatura, pero sin presentarpolicromía. Su vestimenta llevaalgunas diferencias que radican en la banda que cruza la cintura anudada por elfrente como un máxtlatl. El mural del ilustre artista plásticoAlfredo Zalce, hace alusión a la construcción de los Atlantes de Tula en eltemplo de Tlahuizcalpantecuhtli. Para visitar la zona, no olvide llevar un sombrero y bloqueador solar, pues los rayos del sol son fuertes y no hay mucha sombra. Luego de disputas internas, a mediados del siglo XII, el fuego arrasó el imperio Tolteca y a su capital Tula.
Monte Albán: la zona arqueológica que nos sigue sorprendiendo
- Este proceso requería no solo habilidad técnica, sino también una comprensión profunda del simbolismo asociado a cada elemento representado en las esculturas.
- Así que visitar este zona arqueológica tolteca te dejará encantado, además de los Atlantes, puedes ver la cancha del juego de pelota y un museo de sitio donde se descubre toda la historia del lugar, del yacimiento y un sinfín de datos sobre los impresionantes Atlantes de Tula.
- Las cuatro estatuas se encuentran en la parte superior del templo llamado Tlahuizcalpantecuhtli (templo de la Estrella de la Mañana), una pirámide que estaba destinada a rendir culto al dios Quetzalcoatl.
- Las campañas de concientización pueden ayudar a los visitantes a entender la importancia de cuidar y respetar el sitio, así como fomentar un turismo responsable.
- Una de las comparaciones más relevantes es la relación entre el Atlante de Tula y las esculturas de los guerreros jaguares y águilas en la cultura mexica.
- Aunque los Toltecas desaparecieron como civilización, su influencia en la cultura mexicana contemporánea aún perdura.
En las vastas tierras de Mesoamérica, se alzan imponentes los monumentales Atlantes Toltecas, guardianes eternos del misterio y la historia de una civilización enigmática. Su significado y función dentro de la cultura tolteca han intrigado a expertos y viajeros por siglos, revelando pistas fascinantes sobre el pasado glorioso de un pueblo legendario. Sumérgete en el fascinante mundo de los Atlantes Toltecas y descubre el significado detrás de estas imponentes esculturas que desafían el paso del tiempo. C.; durante este tiempo, Tula tenía casi 16 kilómetros cuadrados de extensión, por lo que la actual zona arqueológica sólo representa aproximadamente 12 por ciento de todo el territorio tolteca.
Los Atlantes de Tula, gigantes toltecas
Estas estatuas miden alrededor de 4,5 metros de altura y su principal componente es el basalto. Como parte de los vestigios de esta ciudad, se puede apreciar lo que queda de un magnífico palacio con tres patios, con elegantes columnas que sostenían los techos; alrededor de los muros quedan los restos de banquetas rituales, con figuras de guerreros ricamente ataviados que avanzan en procesión. Los arqueólogos detectaron en este edificio las huellas de un gran incendio, por lo que lo llamaron “El Palacio Quemado”. La zona arqueológica de Tula en el estado de Hidalgo, comprende cerca de 16 kilómetros cuadrados y es reconocida por sus majestuosos edificios y monumentos que te transportan a épocas muy remotas. Las visitas y paseos entre estas enormes construcciones son parte de las actividades que no te puedes perder en el estado.
Anillo Atlante Ancho Extremo En Fina Plata Tallado A Mano
Algunas de las figuras representan esqueletos humanos devorados por enormes serpientes de cascabel, lo cual representa el sacrificio humano. Ademas, en las grecas escalonadas esculpidas a los lados de las serpientes (primera foto) se puede ver cierta influencia mixteca y nos recuerdan mucho a los mosaicos de Mitla, en el Valle de Oaxaca. Esta ciudad se fundó aproximadamente a los inicios del siglo 10, justo después de la destrucción de Teotihuacan. Durante dos siglos, existió en gran apogeo, pero la decadencia les llegó por varios factores, uno de ellos la invasión de los mexicas. Los arqueólogos distinguen un primer asentamiento, llamado Tula Chico, que cubre una superficie de tres km2 aproximadamente, siguiendo el cauce del río Tula.
Los toltecas crearon una cultura muy avanzada en su tiempo, tanto desde un punto de vista social como técnico, y por ello no ha de extrañar la grandiosidad de vestigios arqueológicos como los Atlantes de Tula. Unas esculturas de proporciones enormes que se han convertido en el icono de los toltecas. Es importante respetar las reglas del sitio arqueológico, evitando tocar las estructuras, trepar sobre los monumentos o dejar basura. Tula es un patrimonio invaluable de la historia de México y su conservación depende del respeto de cada visitante. La zona arqueológica de Tula se encuentra en el municipio de Tula de Allende, Hidalgo, a unos 80 kilómetros al norte de la Ciudad de México.
Hasta el 1200 d.C., esta área funcionó como centro rector de la población, con alta concentración demográfica y una extensión de 16 kilómetros cuadrados. En esta ciudad se formó una sociedad multiétnica y socialmente estratificada, con una diversidad de costumbres, conocimientos e ideas religiosas. Un grupo importante era el de los nonoalca, originarios del actual Tabasco, quienes formaban un grupo de hombres sabios, portadores del culto a Quetzalcóatl. La Zona Arqueológica de Tula se localiza al oeste de la ciudad de Pachuca, en la parte suroeste del estado de Hidalgo.
En la zona arqueológica hay un pequeño Museo de sitio y artesanos que vende miniaturas de los atlantes, elaborados de yeso y pintados a mano. Las acciones de conservación en el sitio arqueológico EO travel de Tula han tomado forma a través de diversas iniciativas y programas. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha estado a la vanguardia en la protección y preservación de este importante legado cultural. La ciudad moderna de Tula de Allende, cercana al sitio arqueológico, se beneficia directamente de la afluencia de turistas que buscan conocer la historia y la cultura tolteca.
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